Mapa de obesidad abdominal y riesgos

Mapa de obesidad abdominal y riesgos
By Dr. José Manuel Ferrer Guerra

La obesidad abdominal, medida por el perímetro de la cintura, es un claro riesgo para la salud. No se trata solo de exceso de peso, sino de la distribución de la grasa. Para conocer la situación mundial ante este problema se está ultimando un mapa a través del estudio Idea, en que se ha contado con la participación de 180.619 pacientes con edades comprendidas entre 18 y 80 años y 6.060 médicos de Estados Unidos, Hispanoamérica, Europa, Asia, África y Australia. España ha aportado el 11 por ciento de los pacientes estudiados.

Los resultados de esta mapa van a ser importantes, sobre todo para insistir en la prevención, según puso de relieve Basilio Moreno, que es uno de los coordinadores del estudio en España, y que participó en el Seminario sobre Prevención del Riesgo Cardiometabólico para periodistas, organizado en Sevilla por Sanofi Aventis.

La obesidad abdominal refleja un exceso de tejido adiposo rodeando los órganos situados en el interior de la cavidad abdominal. Este tejido adiposo está estrechamente relacionado con un mayor de desarrollo de diabetes,

infarto de miocardio y alteraciones en los niveles de colesterol. «La
obesidad abdominal ha alcanzado progresiones epidémicas en los países desarrollados y es una importante causa de enfermedad cardiovascular y diabetes mellitus tipo 2, independientemente del Índice de Masa Corporal», señala Moreno.

Idea es el primer estudio de gran magnitud que va a permitir la creación de un mapa global de la obesidad abdominal y de los factores de riesgo asociados.

Moreno no adelantó los resultados del estudio, si bien los primeros datos parecen apuntar que el Noroeste de España tiene unas cifras d obesidad más bajas, aún así se estima un 14,5 % de prevalencia.

Un estudio realizado en 1985 en una población de 2 a 14 años ya indica que un 13,9 por ciento de los españoles padecían obesidad y un 26,3% tenían problemas de sobrepeso.

El doctor Martín López de la Torre, especialista de Endocrinología y Nutrición, planteó en el seminario las escalas de riesgo que permiten definir las posibilidades que tiene un individuo concreto de padecer enfermedades vasculares. Las más utilizadas son las escalas Framingham y Score.

Xavier Formiguera, que ha sido presidente de la Sociedad Europea para el Estudio de la Obesidad, explicó como en 1994 se consiguió la síntesis de la leptina y se demostró como el tejido adiposo era capaz de regularse a si mismo y «no un mero almacén de energía». Fue el punto de partida para encontrar proteínas en el tejido adiposo que eran capaces de influenciar sobre el control del apetito y del gasto energético.

Formiguera afirmó que los depósitos de grasa en el abdomen son
metabólicamente más activos y su exceso es uno de los principales
responsables de la aparición de comorbilidades que aumentan el riesgo  cardiovascular. Entre ellas se cita la diabetes tipo 2, dislipemia y la hipertensión arterial.

Rafael Maldonado, catedrático de Farmacología y asesor externo de la Organización Mundial de la Salud, destacó que el sistema endocannabinoide desempeña un papel importante en la regulación del matabolismo de azúcares y  grasas.

La activación de este sistema EC favorece el almacenamiento de lípidos en los adipocitos y está asociada con la resistencia a la insulina, la intolerancia a la glucosa, los niveles altos de triglicéridos y los niveles bajos de colesterol HDL, todos ellos considerados factores de riesgo cardiovascular. Por tanto, es importante mantener el equilibrio para controlar a ingesta de alimento y el almacenamiento de energía y su metabolismo en el organismo.